Potencia contratada: cuánto cuesta y cómo ajustarla
La potencia contratada son los kW que puedes usar a la vez. Se paga todos los días del año, la uses o no, y mucha gente tiene contratados más de los que necesita. Es la línea de la factura más fácil de bajar y la que menos se revisa.
Cuánto cuesta cada kW
Con los peajes y cargos vigentes, cada kW contratado cuesta 36,16 € al año (3,01 € al mes), impuestos incluidos y sin haber consumido un solo kWh. Esto es lo que pagarías al año solo por la potencia:
- 3,3 kW 119,32 €/año
- 4,4 kW bajar a 3,3 kW ahorra 39,77 € al año159,10 €/año
- 5,5 kW bajar a 4,4 kW ahorra 39,77 € al año198,87 €/año
- 6,6 kW bajar a 5,5 kW ahorra 39,77 € al año238,65 €/año
- 8,05 kW bajar a 6,6 kW ahorra 52,43 € al año291,08 €/año
Son los escalones habituales en una vivienda. El cálculo sale del mismo motor que la factura de ejemplo, así que las dos cifras siempre cuadran.
Por qué hay dos potencias
Desde el peaje 2.0TD puedes contratar una potencia para el periodo punta y otra, distinta y nunca menor de lo que necesites, para el valle. En la práctica casi todo el mundo contrata la misma en los dos, pero no es obligatorio: si tu consumo fuerte es de madrugada o en fin de semana, puedes tener más potencia en valle que en punta.
Y la diferencia de precio entre ambas es enorme: el kW en punta cuesta unas 38 veces más que en valle. Por eso bajar la potencia de punta es donde está casi todo el ahorro. Los horarios de cada periodo están en los tramos punta, llano y valle.
Qué potencia necesitas
Aquí no podemos calcularlo por ti con rigor: haría falta la potencia en vatios de cada aparato de tu casa, y lo que tenemos es su consumo. Lo que sí podemos es decirte dónde mirar y qué rangos son normales.
- Mira tu maxímetro. Los contadores digitales registran la potencia máxima que has llegado a demandar. Tu distribuidora puede dártela, y es el dato bueno: si nunca has pasado de 3,1 kW, no necesitas 5,5.
- Fíjate en si saltan los plomos. Si el interruptor de control nunca salta, vas sobrado. Si salta cuando coinciden la vitrocerámica y el horno, estás justo.
- Rangos habituales. Un piso pequeño con cocina de gas suele ir bien con 3,3 kW; una vivienda media con vitrocerámica, entre 4,4 y 5,5; una casa grande con inducción, horno eléctrico, aire acondicionado o coche eléctrico puede necesitar 6,6 o más. Son orientaciones, no una recomendación para tu caso.
- No la ajustes al límite. El ahorro de bajar un escalón son 36,16 € al año por kW; quedarte corto significa quedarte sin luz cada vez que coincidan dos aparatos grandes. No compensa apurar.
Cómo cambiarla
- Se pide a tu comercializadora, que lo tramita con la distribuidora. No hace falta cambiar de compañía ni de tarifa.
- Bajarla no cuesta nada si no hace falta tocar la instalación, que es lo normal. Subirla sí tiene coste: derechos de extensión y de acceso, más los de enganche si hubo que actuar sobre el equipo.
- Solo se puede cambiar una vez cada doce meses, salvo que cambies de peaje. Por eso conviene mirar el maxímetro antes y no hacerlo a ojo: si te quedas corto, tendrás que esperar un año o pagar por volver a subir.
Para ver qué pagarías en total con una potencia u otra y tu consumo real, usa la calculadora de consumo, que pide las dos potencias. Y si además estás valorando cambiar de tarifa, el comparador calcula el término de potencia de cada oferta.
Preguntas frecuentes sobre la potencia contratada
¿Qué pasa si me quedo corto de potencia?
Que salta el interruptor de control de potencia y te quedas sin luz hasta que lo subes de nuevo, normalmente tras apagar alguno de los aparatos que estaban funcionando a la vez. No se rompe nada ni se avisa a nadie, pero es molesto, y como solo puedes cambiar la potencia una vez cada doce meses, tendrías que convivir con ello o pagar por volver a subirla.
¿Cuánto se tarda en cambiar la potencia?
Lo pides a tu comercializadora y suele estar hecho en unos días hábiles, porque en la mayoría de casos es un cambio administrativo: el contador digital se reprograma a distancia y no hace falta que vaya nadie a tu casa. Si tu instalación necesita una adecuación o el boletín eléctrico está caducado, se alarga.
¿Bajar la potencia tiene algún coste?
Bajarla no cuesta nada mientras no haya que tocar la instalación, que es lo habitual. Subirla sí: se pagan derechos de extensión y de acceso proporcionales a los kW que añades, y los derechos de enganche si hay que actuar sobre el equipo de medida. Por eso conviene no quedarse corto al bajar.
¿Puedo contratar potencias distintas en punta y en valle?
Sí, el peaje 2.0TD lo permite desde 2021. En la práctica casi todo el mundo contrata la misma en ambos periodos, pero si tu consumo fuerte es de madrugada o en fin de semana puedes tener más en valle, que es muchísimo más barato: el kW en punta cuesta decenas de veces más que en valle. La proporción exacta, calculada con los peajes vigentes, está en esta misma página.
¿Cómo sé qué potencia estoy usando de verdad?
Los contadores digitales llevan maxímetro: registran la potencia máxima que has demandado. Puedes pedirle ese histórico a tu distribuidora, y es el dato que de verdad te dice si vas sobrado o justo. Como referencia de andar por casa: si el interruptor de control nunca ha saltado, es probable que tengas margen para bajar.
¿La potencia influye en el precio del kWh?
No. Son dos partes independientes de la factura: la potencia se paga por kW contratado y día, y la energía por kWh consumido. Bajar la potencia no encarece ni abarata el kWh; simplemente reduce la parte fija. Lo puedes ver separado en el desglose de la factura.